Saltar menú de navegación Teclas de acceso rápido
COLON

Agreden al sereno de la iglesia, tras presenciar un acoso callejero

"Son acosadores de menores. No sé qué hubiese pasado si yo no salía" contó a nuestros colegas de El Entre Ríos el hombre que por la noche cuida la Parroquia Santos Justo y Pastor de Colón. Los agresores fueron identificados.

Juan Rementería trabaja como sereno en la Parroquia Santos Justo y Pastor, desde la medianoche y hasta las 6 de la mañana, horario en que el templo también permanece abierto debido a que los fieles realizan Adoración Eucarística.

En la madrugada del lunes 8 de enero, fue testigo del acoso callejero a dos chicas muy jóvenes –una de ellas menor de edad- por parte de dos hombres que superaban los 40 años. El solo hecho de estar presente y "arruinar" el cometido a estos individuos le valió ser víctima de una agresión.

Con la intención de que el hecho no quede impune y que la sociedad sepa de la existencia de estos acosadores, quiso dar a conocer lo sucedido a través de diario El Entre Ríos.

"Alrededor de la 1.30 veo a unas chicas sentadas en el tapial que divide la calle 12 de abril y el jardín externo de la parroquia. Me di cuenta que una era muy jovencita, parecía menor; luego supe que tenía 17 años. En eso para un auto negro sobre la 12 de Abril y les empieza a decir cosas desde arriba del auto. Veo que después de varios minutos no se iban y las seguían molestando. Me imaginé que estaban borrachos y pensé en Micaela García, la chica a la que terminaron subiendo a un auto y matándola en Gualeguay. Me asomé con mi celular y entonces me ven que los estoy observando. Vuelvo a entrar y el auto siguió a toda velocidad por 12 de Abril hasta la entrada en la cual yo siempre me quedo con una mesita y una silla a pasar la noche", explicó.

"Me empezaron a insultar desde el auto, yo sentado con el auricular en el oído izquierdo me hago el que no los escucho. De repente veo que uno baja y salta el tapial. Me paro y el tipo me cazó de las muñecas y a toda costa me quería tirar, mientras me empujaba y me decía 'qué mirás, p. . .'. En el forcejeo voló mi celular. Yo intento entrar a la iglesia y él se tropieza con el escalón de madera; me suelta la mano y para agarrarse se apoyó en la mesa y tiró mi reloj y mis anteojos que estaban ahí. Al caer al piso comenzó a gritar 'soy un veterano de guerra, quiero hablar con el Padre Toler, por qué me pegaste'. Era terrible el olor a alcohol que tenía. En eso veo que viene el otro vestido de negro, le dijo 'bueno, ya está', lo levantó y se fueron a todo lo que da en el auto", relató Juan.

El sereno agregó: "Llamé a la Policía y me dijeron que vaya a hacer la denuncia. Las chicas tomaron la patente del vehículo y cuando se la dieron a los efectivos, uno de los policías dijo que ya sabía de quiénes se trataba; lo mismo me dijo después el médico legista".

Si bien Juan no conocía a sus agresores, luego se ha enterado del apellido. Se trata de dos hermanos, de entre 40 y 50 años, uno de ellos –el que ejerció violencia física- sería docente y el otro médico –el cual tendría restricción para manejar- y vivirían en la zona. "Me dijeron que tienen varios líos en todos lados", acotó el entrevistado.

Entre las consecuencias del episodio, Rementería comenta: "Desde entonces estoy con un dolor en la mano porque me dobló un dedo, tuve que hacerme una radiografía; me está atendiendo el Dr. Ríos. Además el reloj no funciona, me rompió el celular y los lentes quedaron doblados".

"Son acosadores de menores. Estos tipos de día son todos buenos, pero de noche son unas alimañas, se emborrachan o se drogan y son un desastre. No sé qué hubiese pasado si yo no salía", sostiene.

El Dr. Benítez es el fiscal sobre quien recayó la causa, la cual ha pasado ahora a mediación, instancia a la cual el damnificado no quiere concurrir. "No estoy de acuerdo con la mediación", dijo, a lo cual agregó: "Dijeron que me citarán a comienzos de febrero. No tengo abogado y no lo puedo pagar. Si el fiscal los quiere mandar a la casa que lo haga; cuando pase algo con otra criatura ahí los van a ir a buscar".

"Necesito contarlo porque me siento impotente. Quiero que me paguen las cosas y que los vecinos que tienen hijas tengan mucho cuidado, porque estos tipos están sueltos", dijo para concluir.

Fuente: El Entre Ríos

acoso Colon Destacado Entre Rios iglesia Santos Justo y Pastor sereno

Te puede interesar

Teclas de acceso